Si hay un evento en Castellón de la Plana que refleja a la perfección su esencia, son las Fiestas de la Magdalena. Este acontecimiento, que se celebra cada año en marzo, transforma la ciudad en un hervidero de colores, música y tradición. ¿Qué tienen de especial? Te invito a descubrirlo en este artículo cargado de anécdotas, consejos prácticos y un toque humano para que sientas que ya estás allí.
Un poco de historia para empezar
Las Fiestas de la Magdalena conmemoran los orígenes de Castellón de la Plana, cuando sus habitantes decidieron abandonar el Castell Vell, en lo alto de una colina, para instalarse en la fértil llanura donde hoy se encuentra la ciudad. Esta mudanza no solo cambió la geografía de la ciudad, sino que marcó el inicio de una tradición que se celebra con fervor desde 1945.
Aunque las festividades actuales son relativamente modernas, su esencia es atemporal: rendir homenaje a las raíces y celebrar la identidad colectiva de Castellón.
Una semana de pura magia: ¿qué esperar?
Las Fiestas de la Magdalena duran nueve días (sí, nueve), comenzando el tercer sábado de Cuaresma. Durante esta semana, Castellón vibra con un sinfín de actividades para todos los gustos. Aquí te dejo los imprescindibles:
- El Pregón
Todo arranca con el Pregón, un desfile lleno de música, trajes tradicionales y carrozas que recorre las calles principales de la ciudad. Es la manera perfecta de sumergirse en el ambiente festivo desde el minuto uno. - La Romería de las cañas
Este es uno de los actos más emblemáticos. El domingo por la mañana, los castellonenses suben en procesión hasta el Castell Vell portando cañas adornadas con cintas. Es un recorrido lleno de emoción y simbolismo, que conecta a la ciudad con su pasado. - Las Gaiatas: la luz de la fiesta
Si hay un símbolo de las Fiestas de la Magdalena, son las gaiatas, monumentos luminosos que representan el farol que guiaba a los antiguos pobladores en su descenso a la llanura. Cada distrito de la ciudad (o “sector”) construye su propia gaiata, y por la noche desfilan en un espectáculo de luces que te dejará boquiabierto. - Mascletás y Castillos de fuegos artificiales
Como en cualquier fiesta valenciana que se precie, la pólvora es protagonista. Cada día hay mascletás en la plaza Mayor, y por la noche, los cielos se iluminan con espectaculares castillos de fuegos artificiales. - La ofrenda floral
La tradición se mezcla con la devoción en este acto en el que los castellonenses visten sus mejores galas y llevan flores a la Virgen del Lledó, patrona de la ciudad. - El ambiente en las collas
Las collas son el alma de la fiesta. Estas peñas locales montan casetas donde se come, se bebe y se disfruta de música en directo. No puedes irte sin probar alguna de las delicias locales que suelen ofrecer, como la «torrà» de carne o el típico «empedrao».
¿Por qué la Magdalena es especial?
La Magdalena no es solo una fiesta. Es una celebración que une tradición y modernidad, devoción y diversión, lo íntimo y lo colectivo. Es una oportunidad para descubrir el corazón de Castellón, su gente y su historia.
Pero lo que realmente hace especial a la Magdalena es el espíritu que se respira en sus calles. Es ese sentimiento de comunidad, de orgullo por lo propio, que se contagia y hace que cualquier visitante se sienta parte de la fiesta.
Más allá de la Magdalena
Si tienes tiempo, aprovecha tu visita a Castellón para explorar otros rincones de la región. Desde las playas de Benicàssim hasta el encanto medieval de Morella, la provincia está llena de tesoros por descubrir.Por cierto, si quieres más ideas sobre eventos y sitios para disfrutar en la Comunidad Valenciana, visita nuestra sección dedicada.